En primer lugar, es absolutamente recomendable que cualquier trabajador que haya realizado trabajos en contacto, ya sea directo, o incluso indirecto, con el amianto y especialmente los que hayan tenido un contacto de larga duración, acudir a los servicios médicos especializados para que puedan disponer de un seguimiento médico adecuado para prevenir en lo posible las consecuencias que el contacto con el amianto conllevan, prácticamente de forma segura, en el deterioro de la salud del trabajador. En este sentido, es fundamental informar a los especialistas de los periodos de contacto con el amianto.
Desde el punto de vista legal, son variadas las actuaciones que pueden llevarse a cabo para una mejor defensa integral de los intereses jurídicos de los trabajadores afectados.
En primer lugar, si el afectado se encuentra en situación de invalidez permanente, habrá que analizar la posibilidad de solicitar una revisión por agravación, a efectos de conseguir una invalidez de mayor grado y con ello, obtener una pensión de mayor cuantía.
